Un día decidí escuchar mi voz…

¡Y me gustó tanto lo que escuché! Recuerdo que en mi rostro se dibujaba una sonrisa, porque lo que me gustó iba más allá de los aspectos técnicos como el tono, la velocidad, su ritmo e incluso el volumen que la caracteriza.

Sonaba como lluvia de octubre, otras veces, como notas de acordeón bajo el sol de mediodía.

Algunas mañanas sabía a sueños, y algunas noches, a nostalgia.

A veces era fresca como el aroma del césped recién cortado, pero ante una injusticia, avivaba su llama y era capaz de quemar como fuego abrasador.

Nunca supo a derrota a pesar de haber fracasado una, dos y las veces que fue inevitable caer, se resiste a parecerse a otra voz, incluso estando rodeada de los mejores.

Ella es así, tan auténtica, tan humana, tan enérgica, tan soñadora… ¡tan YO!

Como entrenadora en habilidades de comunicación acompaño a profesionales como tú y a equipos de trabajo como el tuyo, y una de mis primeras recomendaciones siempre será que se atrevan a recuperar el poder de su voz, desde lo individual y desde lo colectivo, en sus
tres dimensiones:

1. Física: Agenda una revisión de tu aparato fonador con un especialista y busca una red más amplia de profesionales de la voz (otorrinolaringólogo, foniatra, odontólogo, etc.) que te entreguen herramientas específicas para cuidar cada parte de ti que es necesaria para que tu voz, sea una voz sana.

Tips: Ten “tu diario de la voz” y anota por mínimo 30 días los cambios o detalles particulares que hayas percibido en ella, así como cuidados y excesos que hayas vivido durante cada día.

2. Emocional: Insisto, antes de querer hablar con éxito en público, escucha primero como te hablas a ti mismo en privado.
Cuando haces consciencia de tus emociones todo en tu exterior se transforma: tu forma de vivir, tus decisiones, tu postura corporal… ¡hasta tu voz!

A la hora de hablar en público, aprovecha tus emociones, gestiónalas y aprende a ponerlas a favor de tu voz.

Tips: Mira hacia atrás en tu historia, ¿de pequeño te mandaban a callar todo el tiempo? Quizá en la escuela o en casa…Si es tu caso, escribe tu propia frase de afirmación y repítela todas las veces que seas necesaria en tus momentos de serenidad.

3. Técnica: Hablemos de autoridad y de preparación.

Autoridad es aquello que te legitima a estar frente a otros hablando de lo que hablas, ésta puede venir de diferentes fuentes ¿conectas siempre con ella antes de una gran presentación?

El segundo aspecto se centra en tu preparación, así compartas el mismo mensaje muchas veces, hay nuevos ejemplos, casos, referencias que puedes incorporar.

Tu voz refleja tu autoridad y preparación, pero también la ausencia de ambas.

Una persona con autoridad en el tema y una preparación previa y suficiente, lo proyectará a través de su voz.

El caso contrario puede darse. Si tu voz se proyecta insegura, tu credibilidad estará en juego.

Tips: Practica tu discurso, su elocución, haz ejercicios de vocalización, de dicción, de gesticulación (en mi perfil de IG @zu_camargo, encuentras prácticas divertidas y potentes para ello).

Mi voz es uno de los regalos más grande que he recibido y quiero compartirla contigo cada miércoles en mi podcast “Academia de speakers” te comparto el link del primer episodio de su primera temporada.