¡Soy Coach, no perfecta!
El perfeccionismo tiene muchas ventajas sociales, y una de ellas es creer que una persona perfeccionista será muy exitosa en cualquier tarea que emprenda.
Gracias por estar aquí, soy @zu_camargo estoy feliz que hagas parte de mi familia digital.
¿Qué entendemos por perfecto? ¿Qué es perfecto?
La palabra perfección se deriva del latín “perfectio” y puede traducirse como acción de dejar algo acabado, lo perfecto es aquello que no tiene errores, defectos o fallos, algo que alcanzó el máximo nivel posible.
La idea de perfección puede variar desde el momento histórico en que sea observada, es así como “lo que se entendía por perfecto en el siglo pasado es completamente diferente a lo que se entiende por perfecto hoy, en pleno siglo XXI”.
La idea de perfección también puede variar desde el observador, por ejemplo:
- Para la profesora de mi hijo, perfecto fue el momento en que él aprendió a escribir en letra cursiva (de acuerdo al diccionario de la lengua española, es la letra de mano que se liga mucho para escribir de prisa)
- Para mí, como su mamá, perfección es verlo sonreír cuando despierta cada mañana.
- Para Emanuel, perfecto es jugar todo el día y que papá y yo le demos un beso antes de ir a dormir
En tu casa, en tu oficina o en tu emprendimiento, perfección podría asociarse a un resultado que obtienes de acuerdo a un plan.
La mejor manera de lograr la perfección es cometer errores y cometerlos lo más rápido posible, pero aprendiendo de ellos – como me dijo mi abuelo una vez-, “No se puede saber algo antes de saberlo”
En una entrevista de trabajo, hay una pregunta que parece sacada de una historia de terror:
¿Cuál es tu mayor defecto?
Y mientras “sudas frío”, aflora la risita nerviosa antes de responder: “soy demasiado perfeccionista”
Por más de ocho años estuve liderando jefaturas de gestión humana y desarrollo organizacional, y una de las actividades a la que le dedicaba tiempo de calidad, era a las conversaciones profesionales –más que entrevistas- con candidatos a puestos estratégicos, tácticos y operativos.
Sí, era necesario validar información de la hoja de vida, pero la experiencia realmente memorable estaba en el momento de plantear preguntas diferentes e inesperadas, una de mis favoritas sigue siendo ¿qué es aquello que hace que tus ojos brillen?
Si pudiera describirte con palabras la expresión en el rostro de cada uno de esos potenciales colaboradores…
Recuerdo a Darío, contador y abogado, experto en auditoría, con un currículo intachable y una vida académica y experiencia laboral impresionante para su edad. Pulcro en su vestir, cortés y respetuoso al hablar, medido al opinar.
Bastó esta simple pero potente pregunta para que se viera retado a responder más allá de su brillante carrera y de sus títulos académicos…titubeó, sudó, miraba al techo de mi oficina como queriendo encontrar la respuesta, sus pies automáticamente cambiaron de posición, diciendo en un grito silencioso “quiero salir de aquí lo antes posible”.
Aunque hay preguntas que no tienen una respuesta correcta, es necesario saber cómo contestar, los “defectos positivos” podrían esconder la respuesta.
Es que ellos te invitan a no conversar solo de esa debilidad que identificas en ti y acompañarla de algo más importante: cómo la estás transformando hoy.
A propósito ¿qué defectos positivos tuyos destacarías?
Validemos con algunos ejemplos:
- Defecto #1 – Eres desorganizado
Aunque popularmente se dice que la ciencia afirma que las personas desorganizadas son más creativas y brillantes, no creo que a las personas de tu equipo de trabajo les agrade convivir con montañas de papeles o documentos importantes en su día a día.
¿Cómo llevar este defecto a positivo?
Cuenta los pasos que has dado para mejorar
“Me definía como una persona desorganizada, pero desde que conocí la técnica “x”, he aumentado mi nivel de planificación”.
- Defecto # 2 Ser indecisos
“Antes era indeciso, ahora… no sé” esta frase anónima esconde la realidad de miles de seres humanos, y llevada al extremo puede convertirse en un desorden mental llamado “aboulomanía”, donde la persona experimenta graves cuadros de indecisión en los diferentes campos de su vida cotidiana.
¿Cómo llevar este defecto a positivo?
Atrévete a contar la cantidad de tiempo que antes invertías para tomar una decisión importante, pero pon el foco de la conversación en cómo has trabajado en fortalecer tu autoconfianza y eso a su vez, se ha visto reflejado en tu eficiencia.
- Defecto #3 Hablar en público no se te da muy bien
El don del superorador, no existe.
La habilidad para hablar en público no es hereditaria ni genética. Es una competencia que puede aprenderse y perfeccionarse a lo largo de la vida y con mucha práctica.
Si eres tú una de las personas que no ha logrado desarrollar esta habilidad e incluso sufres de pánico escénico al momento compartir tus ideas en voz alta, quiero decirte que es posible transformar esa realidad, pero está en tus manos tomar acción.
Aunque no estés pensando en convertirte en un famoso speaker, comunicarte bien y asertivamente en público, es un factor de éxito determinante en cualquier profesión u oficio.
Créeme, llevo varios años acompañando a personas y organizaciones a estructurar su mensaje y la forma de contarlo y he visto resultados asombrosos.
¿Cómo llevar este defecto a positivo?
Reconozco que aún me cuesta hablar en público, aunque ya tomé acción sobre ello. Da referencia sobre el curso que has tomado y sobre la evolución de tu propio proceso. Comparte tu mayor aprendizaje y una situación reciente que te haya puesto a prueba.
Mis oradores, lo verdaderamente importante no es ocultar nuestros defectos, sino aprender a ser capaces de contar una nueva historia alrededor de ellos sin perder la honestidad, convencidos que, al reconocerlos y tomar acción sobre ellos, tu poder aumenta.
Estamos tan obsesionados con un ideal romántico de perfección que hemos perdido nuestra capacidad de ser vulnerablemente auténticos.
En mi caso sólo por el hecho de ser “coach” no tengo derecho “socialmente hablando” a perder la paciencia si quedo en medio del tráfico o a no experimentar tristeza si recibo una mala noticia o un no por respuesta en un proyecto en el que he invertido horas de trabajo y de extremo profesionalismo.
Por ser coach, algunos creen que debo estar feliz 24/7 y cuidado si insinúo lo públicamente lo contrario
Por ser entrenadora en oratoria y speaker, incluso me han prohibido equivocarme en público, desconociendo que los errores que he cometido han sido mi mayor escuela.
Para todo ello tengo solamente una respuesta:
¡Soy Coach, no perfecta!
Zu, la perfectamente imperfecta